La electricidad generada en nuestro país necesita ser transportada, para que llegue a los hogares que la consumen: sin embargo, hay regiones en las que la electrificación no ha sido posible, ya que, por lo retirado y por el bajo número de habitantes, a la Comisión Federal de Electricidad le resultaría muy cara. En estos casos, los costos de hacer una electrificación convencional son muy elevados, por lo que resulta poco viable.
Afortunadamente, existen plantas solares para producir energía y dotar de electricidad a muchos hogares que se encuentran en las circunstancias descritas. Estos proyectos son obras públicas que pueden programarse desde el nivel municipal, con fondos del ramo 33; también, con programas estatales de electrificación solar y federales a través de SEDESOL y CDI.

Otra situación propicia para programar obras de electrificación solar, es donde se encuentran familias en comunidades dispersas, en lugares alejados. Por tratarse normalmente de familias de bajos recursos económicos, les sería favorable verse libres de tener que efectuar pagos de recibos de luz eléctrica.

Una de estas plantas funciona generando electricidad por medio de un “módulo solar”, que no contamina, ni es ruidoso y el mantenimiento que requiere es sencillo: Basta limpiar la batería, limpiar el módulo o panel solar y reemplazar los focos cuando sea necesario.

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